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Descubre por qué es importante hacerse la citología

Descubre por qué es importante hacerse la citología



“La menarquia o la llegada de la menstruación debe ser la causa para que las jóvenes realicen su primera visita al ginecólogo. Así evitan trastornos menstruales que puedan influir negativamente en la vida reproductiva a futuro”









De esta manera Azalia Salas, ginecobstetra del centro médico Paraíso, advierte sobre la obligación que, desde la adolescencia, la mujer debe asumir dentro de sus citas y chequeos médicos.






No obstante, el motivo no fue el mismo que tuvo Mirian de Durán, hace 35 años, cuando a sus 22 cumplidos, asistió por primera vez a este tipo de consulta para iniciar un control prenatal. Mucho menos fue el caso expuesto por María Isabel Cárdenas, de 18 años, cuando fue en busca de un método anticonceptivo. Dentro de una generación y otra, la consulta ginecológica se ha mantenido activa en el tiempo, pero las razones de encuentros con el especialista han variado entre una edad y otra.






“La mujer joven poco va al ginecólogo —confirma Salas—. Aquellas que asisten, por lo general, son menores de 30 años. Lo hacen porque han tenido su primer encuentro sexual y necesitan la píldora o debido a infecciones vaginales cuando ya mantienen un ritmo sexual constante”.









El ginecólogo Jorge Luis Soto Santos, de Especialidades Médicas Claret, difiere de su colega en cuanto a la disciplina que la mujer actual tiene sobre su salud sexual y reproductiva.






“En los últimos cinco años —sostiene— el auge de las enfermedades de cáncer de mama y las infecciones de transmisión sexual ha generado una alarma que ha despertado un interés en la mujer en mantener un chequeo más permanente”.






Actualmente, hay más conciencia en el nivel primario, es decir, en el preventivo. “Hace 12 años existía un volumen bajo de la cantidad de pacientes”.






Soto Santos precisa que cada grupo etario (por edades) es diferente en cuanto a diagnósticos, tipos de exámenes y tratamientos. La mujer joven se preocupa por los flujos o infecciones vaginales y va en busca de una receta de anticonceptivos o molestias que se presenten en su relación sexual.






“Las de 35 y 45 años —continúa— fijan su interés en la prevención del cáncer de mamá, molestias mamarias, urogenitales, tumoraciones y prolapsos. A las mayores de 55 años les preocupa las enfermedades de osteoporosis, cáncer, cambios hormonales, hipertensión y los llamados sofocones del proceso de la menopausia”.






El ginecólogo puntualiza que a partir de los 35 años existe un repunte de las patologías neoplásicas o enfermedades de las mamas. “Se detectan 2 o 3 cáncer semanales y hasta 6 al mes”. En el diagnóstico, se elevan también las cifras de infecciones de transmisión sexual.






“La consulta ginecológica es importante porque tiene un concepto preventivo. La mujer no debe ir cuando tiene la enfermedad. Debe acostumbrarse al chequeo”, dice.






Los especialistas coinciden en que la palpación de mamas sólo diagnóstica el 20% de las patologías, por lo tanto la mamografía y el ecograma mamario son requeridos para alcanzar un 85% de la detección de tumores. La palpación sólo detecta tumores mayores de 4 centímetros, cuando ya están muy avanzados.






La ginecóloga Pilar Ibarra diseña un programa ideal en lo que debe convertirse esta consulta. “Cuando la niña se desarrolla debe ir al médico, porque puede presentar ciertos problemas menstruales. Antes de casarse, también debe ir para hacerse de un método de planificación familiar si no desea quedar embarazada y, luego del matrimonio, se le hace su citología”.






Aquéllas que tienen vida sexualmente activa —recomienda— deben recurrir, por lo menos, una vez al año o cada seis meses a la consulta ginecológica. Si presentan alguna molestia o tienen una infección, la consulta variará con el ritmo de tratamiento.






El control natal se realizará desde el primer momento que la futura madre se entere de su embarazo. Las mujeres menopáusicas deben realizarse una vez al año la mamografía y someterse a tratamientos de sustitución hormonal.









Detalles de la citología:






 Propósito del examen ginecológico: tomar previsiones sobre enfermedades de la mujer. Y descartar cualquier factor de riesgo probable en su persona; sobre todo, en lo que respecta al cáncer, patología que actualmente ha propiciado la regularidad en la consulta médica ginecológica.







Periodicidad: por salud femenina debería hacerse por lo menos una vez al año. Pero hay casos que, motivado a ciertas patologías y antecedentes familiares de cáncer de cuello uterino, por ejemplo, requieren de estudios más frecuentes.







Socialmente existen muchos mitos sobre la primera visita a esta consulta; lo cierto es que todo ginecólogo está en capacidad de atenderles, explicarles y orientarles entorno de lo que deben o no hacer bajo su responsabilidad desde la etapa de desarrollo. 







Quienes no están sexualmente activas deben ir a chequeo, sobre todo cuando presentan problemas que ameriten evaluación como: dolor pélvico, flujo vaginal o alteraciones en el ciclo menstrual. Dado el caso, si hubiese que hacerles una citología, se haría de forma cautelosa. Esto no implica que si una muchacha se conserva virgen dejará de serlo a partir del momento del examen. 







Si la paciente va a practicarse una citología, no debe aplicar duchas íntimas 24 horas antes, porque modifican la verdadera flora vaginal normal y pueden falsear el resultado del estudio.




SLN / Panorama 

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