11/11/2017 a las 12:02:03 PM | Regresar

Sthefany Gutiérrez a PANORAMA: “Mi corona no es regalada”

Sthefany Gutiérrez a PANORAMA: “Mi corona no es regalada”


La joven de 18 años se impuso y pese a los rumores de que el triunfo era para Falcón, se sentó en el codiciado trono de la belleza nacional durante la 65 edición del Miss Venezuela, transmitida la noche del jueves por Venevisión


Cuando respondió la pregunta de Shirley, Esthephany Gutiérrez se puso la corona de una vez. Ya las demás no tenían chance, pues la respuesta de Delta Amacuro dejó en "cuatro bloques" a las otra cuatro finalistas que jugaron ping pong con sus incoherencias a la hora de contestar. Se fueron por las ramas, se perdieron y le dejaron el camino libre a la Pocahontas del concurso. 


La joven de 18 años se impuso y pese a los rumores de que el triunfo era para Falcón, se sentó en el codiciado trono de la belleza nacional durante la 65 edición del Miss Venezuela, transmitida la noche del jueves por Venevisión.


Ayer casi no se le notaba el trasnocho luego de dormir por raticos y atender a la prensa en el Hotel Eurobuilding de Caracas. Estaba impecable con su vestido de flores y el cabello suelto, muy al estilo de Norkys Batista cuando participó en 1999.


El área de la piscina, con el Ávila de fondo, fue el escenario perfecto para que la chica tuviera su primer encuentro con PANORAMA, mientras personal del canal de La Colina la arreglaba para el noticiero del mediodía. Aquí sus primeras palabras, después de derribar todas las quinielas que no la veían como vencedora.


-El hecho de que la reina saliente es una morena con su mismo prototipo, ¿no la puso a pensar que era imposible que el jurado quisiera repetir?


-Antes de la noche final sí lo pensé. Obviamente pasaban muchas cosas por mi cabeza. De hecho, así como dices tú, yo pensaba que el jurado no quisiera repetir el prototipo de Keysi. Pero anoche (el jueves) le dejé todo a Dios, decidí disfrutarme el concurso y llegar con orgullo a donde tuviera que llegar.




-Se le vio muy segura en la elección. ¿Presentía el triunfo?


-Yo estaba muy serena, firme, confiando en mi preparación porque el camino fue muy duro. Trabajé mucho para controlarme y no dejar que las emociones me derribaran o fueran a poner en jaque mi desempeño.




-Con 18 años era usted una de las menores y el público podría creer que no cuenta con suficiente madurez. ¿Cómo demostrará que merecía la corona?


-Fíjate que eso sí me dio miedo porque sé que el Miss Universo está buscando otro tipo de candidata, quizás mucho mayor que las que generalmente iban antes. Yo digo que la edad no es sinónimo de madurez, ni de crecimiento. El caso de Stefanía Fernández es una muestra de que la juventud no es impedimento para ir y ganar un Miss Universo. Yo no soy quien para determinar si merecía o no la corona, pero si te puedo decir que la sudé, que me esforcé por hacer un buen trabajo y mi corona no es regalada, es producto de dos meses intensos de constancia, estudio, responsabilidad, puntualidad y disciplina.




-Fue el concurso lo mismo que usted veía en TV cuando era pequeña, ¿O es algo completamente distinto?


-Obviamente  son dos perspectivas distintas y aisladas. Ver el concurso desde la pantalla es completamente diferente a estar dentro, a pasar el día maquillada, en tacones, recibir clases, es algo que no tiene que ver con lo que quizás uno se imagina del otro lado de la pantalla, porque quizás el público solo se enfoca en el show de la noche final. Yo me disfruté todo, desde la dieta, el estrés, hasta los madrugones. Si me preguntan si volviera a participar  en el concurso diría que no porque ya lo gané (risas).




-¿Qué es lo peor que pueden decir de una miss?


-Se dice de todo. Las personas juzgan sin saber. Yo invito a quienes nos señalan e inventas cosas feas de nosotras que vayan un día a la Quinta Miss Venezuela y vean cuánto nos esforzamos. 




-¿Ya tuvo tiempo de compartir con sus padres?


-No. No los he podido ver desde anoche que me abrazaron al finalizar la transmisión. Todo ha sido muy rápido y los compromisos no paran.  Ayer ni cené; todavía no me he comido la comida trampa, la que no está permitida en la dieta (risas). Han sido muchas llamadas sin atender, muchos mensajes de WhatsApp, menciones en Instagram, pero no he tenido el tiempo necesario. Esta mañana lo único que desayuné fue unas claras de huevo, pero ya me vengaré.




-Como futura abogada, ¿qué leyes implementaría o propondría crear en Venezuela?


-Yo reestructuraría el ordenamiento jurídico en todos los aspectos para mejorar la crisis que atravesamos.




-Usted tiene la edad de muchos jóvenes que están dejando el país para buscar mayores oportunidades afuera. ¿Cuál es su mensaje para los muchachos que prefieren irse en lugar de emprender?


-Yo estoy segura que todos los que se han ido están luchando fuera de Venezuela para después regresar. Hay que tener mucha fe, mucha confianza de que algún día vamos a recibir a todos aquellos amigos y familiares que ya no están aquí.  En Venezuela hay que emprender, hay que trabajar , hay que salir adelante, aunque a veces sintamos que no aguantamos más.




-Si no hubiese ganado Delta Amacuro, ¿a quién le daría usted la corona?


-A Portuguesa. Es que nosotras hicimos una amistad muy bonita, había un nexo bastante especial. Nariman es una muchacha que transmite paz, que tiene una linda energía y me dolió mucho que no haya entrado al cuadro final. Lloré en bastidores porque tenía la ilusión de quedar agarrada de manos con ella.




-¿Las preguntas de Shirley estuvieron difíciles?


-Wao. Las preguntas estuvieron un poco fuertes. Yo me concentré y me preparé para ser yo al momento de responder. Nunca busqué ser otra persona, ni tirármela de la súper inteligente.




-Delta Amacuro estaba entre las favoritas de la prensa. Un día la sacaban de las apuestas, luego la volvían a meter. A veces sonaba, a veces no. ¿Cómo vivió la presión mediática?


-(Risas). A mí me bailaban de un lado a otro. Estaba del timbo al tambo en las apuestas. Pero nunca me dejé llevar por eso porque sino me volvería loca. Siempre veía los concursos de belleza en los que las grandes favoritas se caían, o las que nunca sonaban subían hasta el top 3 y hasta ganaban, así que no me preocupé.




-Si tuviera que cambiarse físicamente algo para ir al Miss Universo, ¿qué sería?


-Yo creo que nada. Así estoy perfecta. Soy bella y me siento bella. ¿Tú crees que haga falta algo? (risas).






PANORAMA

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