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La era dorada del cine ocultó tres historias tortuosas que hoy salen al descubierto

La era dorada del cine ocultó tres historias tortuosas que hoy salen al descubierto



Actrices como Judy Garland, Joan Crawford o Tippi Hedren fueron víctimas de acoso, además de ser obligadas a abortar por los productores de sus películas.

Estos pasajes oscuros del Hollywood develan esa oscuridad de la que tanto se ha comentado, el acoso al que famosísimas actrices fueron sometidas por parte de los productores de sus películas, no se aleja de momentos de rodaje, de esas películas que pudiesen ser las más inocentes. Como es el caso del Mago de Oz, en la que Judy Garland, que según afirmó, fue víctima del acoso sexual a la que le sometieron los enanos que aparecen en la cinta.

La mayor parte de ellos tuvo una conducta ejemplar, pero hacían falta tantos que acabaron contratando a todos los que encontraron, incluyendo a prostitutas y proxenetas con todo tipo de antecedentes penales. Pronto se hicieron notar apareciendo borrachos en el plató o montando orgías en el hotel en el que se alojaban.

Garland sólo tenía 17 años y la misma dio el estirón en pleno rodaje, y para disimular su cambio físico, los productores le obligaron a llevar unas dolorosas fajas reductoras para que siguiera pareciendo una niña. Se las apretaron tanto que casi le provocan una lesión de columna, y en su empeño por seguir explotándola como estrella infantil, también le obligaron a abortar un par de años después.

Para entonces ya estaba casada con su primer marido, el músico David Rose, pero el tirón de la actriz en taquilla seguía dependiendo de su imagen de “niña buena”. Por eso, al quedarse embarazada, recibió presiones para abortar por parte de los productores de sus películas, de su propia madre e incluso de su marido, ya que todos ellos vivían del dinero que ganaba la actriz. Al final, Garland interrumpió su embarazo contra su voluntad.

En el caso de Joan Crawford que anunció su embarazo, y a las pocas semanas, se dijo que había perdido al bebé al darse un golpe en el vientre por un “resbalón en un barco”. Sin embargo, lo que de verdad ocurrió es que los directivos de Hollywood pensaron que al ser madre, Crawford se alejaría de los platós dejando de rodar durante un tiempo esas películas con las que ellos ganaban tanto dinero, así que le presionaron para que abortase, con el único fin de que siguiera generando beneficios.

A Clark Gable, sin embargo, sí que le afectaba, ya que el bebé que esperaba la actriz era de él. A pesar de que Crawford estaba casada en ese momento con Douglas Fairbanks Jr. De ese modo, evitar un posible escándalo que afectara a su carrera también fue otra de las razones por las que le obligaron a abortar.

Todavía mayor fue el control que ejerció Alfred Hitchcock sobre Tippi Hedren. La protagonista de Los pájaros ha confesado en varias ocasiones, que fue acosada por Hitchcock durante el rodaje de esta película. El director inglés intentó besarla cuando estaban en un taxi, pero ella le rechazó y desde ese instante le hizo la vida imposible. En el plató nadie podía hablar con la actriz, y finalmente, acabó prohibiendo cualquier tipo de contacto físico con Hedren, de modo que se quedó totalmente aislada.

Sin embargo, Hitchcock fue mucho más lejos al rodar una mítica escena de la película. Supuestamente iban a filmarla con pájaros de atrezzo y efectos especiales, pero al final utilizó pájaros de verdad sin avisar a Tippi Hedren. Lanzaron cientos de aves contra la actriz durante una semana, que fue lo que tardaron en rodar la escena. Hedren acabó con un ataque de nervios, además de incontables heridas y magulladuras. Fue el precio que Alfred Hitchcock le hizo pagar por rechazar su beso.


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