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Reportaje: El iPhone una década después

Reportaje: El iPhone una década después


 


Una década después del lanzamiento del primer iPhone, realizar una llamada “clásica” a otra persona se convirtió en un hecho social diferente.




Entre 2004 y 2007 el 20% de los hogares de los Estados Unidos dejaron de tener teléfonos de línea, hacia 2014 casi la mitad tenía solamente celulares, según la encuestadora Nielsen. El fenómeno nació el 9 de enero de 2007 cuando Apple presentó el iPhone, durante la conferencia Macworld, el auténtico inicio de la era smartphone. 
Por aquel entonces Blackberry era la reina del mercado, pero había otras marcas como Nokia o Palm que le hacían la competencia.



Antes de la llegada del primer iPhone, los móviles de alta gama se caracterizaban por contar con teclado físico y un panel que ocupaba la mitad de la parte delantera. 



La mayoría de las webs no estaban adaptadas a móviles, y fue precisamente el iPhone el que “obligó” a grandes y pequeñas compañías a cambiar este concepto. Los principales competidores del primer iPhone eran el Treo 700p y la BlackBerry 8800. 



En el aire invernal de hace una década  los iPhones comenzaron una revolución por la cual la pantalla ubicua rápidamente puso la fecha final en la historia de la llamada telefónica. Por primera vez la cantidad de mensajes de texto promedio en un mes, 218, superó la cantidad de llamadas telefónicas del mismo usuario estándar, 213, reslata  la encuestadora Nielsen.
“Cada cierto tiempo, llega un producto revolucionario que lo cambia todo. Eres muy afortunado si consigues trabajar sólo en uno durante tu carrera. Apple ha sido afortunada y ha llevado al mundo varios. En 1984 presentamos el Macintosh. No sólo cambió Apple, cambió toda la industria. En 2001 presentamos el iPod y no sólo cambió nuestra forma de escuchar música, cambió toda la industria de la música”, afirmó Steve Jobs antes de presentar el iPhone, un dispositivo que el directivo vendió como una combinación entre el iPod, un navegador de Internet y un teléfono.



Hoy  la mayoría de los hogares en EE UU no tienen líneas fijas, y los mensajes de texto son cinco veces más frecuentes que las llamadas en los teléfonos móviles.



La antropóloga zuliana Nelly García expone que “ahora es probable que llames a tu mejor amigo y no atienda... Peor es que te escribe: ‘Por favor escribe al Whatsaap’. Otros, directamente, ni siquiera configuran ya la casilla de las llamadas”.



Con internet y su expansión en dispositivos portátiles, su velocidad y su cobertura (cada vez mayores), llegó la comunicación multimedia. Los mensajes escritos no son ya una alternativa sino la herramienta principal de intercambio de información desde el teléfono.



Los padres de niños de 10 años que piden un iPhone, como Hilda Pérez,  le cuentan a sus  hijos que en una época cuando una persona necesitaba comunicarse con otra que estaba en otro lugar, marcaba —y antes, discaba— un número en un aparato unido a la pared por un cable, y que poco después se escuchaba la voz de la persona buscada, y comenzaba una conversación. De esta manera, Hilda desafía la petición de su hija Cristina, quien le pidió de regalos de  los Reyes un iPhone 7. “Quedé pasmada porque sé que hay niños de su edad que lo tienen, el mercado y la influencia de Apple en nuestras vidas es feroz”.




El bloguero español Miguel Ángel Uriondo, en el artículo La revolución smartphone deja claro que “tener un iPhone se convirtió muy deprisa en una cuestión de estatus. Y no ha dejado de serlo”. En aquel momento, el único teléfono que hacía apenas un poco de sombra al iPhone era el KE850 Prada de LG, que ya tenía pantalla táctil capacitiva, pero cuya interfaz no estaba a la altura de la de Apple.



La reacción de muchos competidores fue, básicamente, ignorar la amenaza. Fue el caso de Nokia, por ejemplo. Cada vez que se preguntaba sobre el iPhone a sus responsables de comunicación insistían en su importante cuota de mercado, en la duración de su batería, en la falta de conectividad 3G y en que difícilmente nada rompería el statu quo.



Blackberry, que reinaba en telefonía empresarial y tenía sus propios servidores en miles de empresas, creía que sus teclados les daban una extraña invulnerabilidad, y también se escudaban en la miserable autonomía del primer iPhone.  
La primera generación de los iPhone se comercializó inicialmente en Estados Unidos y unos pocos países de Europa, casi un año después de su lanzamiento llegó a  otros países del mundo. Al comienzo era necesario utilizar una computadora para configurar el aparato, lo cual permitía hacer una distinción respecto al resto, y evidenciaba el gusto de Apple por mantener todos sus dispositivos conectados. 




El primer iPhone no contaba con App Store. Esto quiere decir que tenías que sobrevivir con las aplicaciones que venían preinstaladas. De hecho, a Steve Jobs nunca le convenció la idea de añadir una tienda de apps en sus terminales, ya que podía llegar a perder el control de la experiencia de usuario. Después, cambió de idea. 
Los usuarios de los primeros iPhone tenían que tener verdadera devoción por el negro, ya que era el único fondo de pantalla que incluía el teléfono (y no se podía cambiar). Apple tardó tres años en añadir la función de “copiar y pegar”. Apple no incluía guías de “paso a paso” en sus mapas…¡Ni siquiera había Google Maps! La cámara sólo contaba con 2 megapíxeles, y era impensable obtener los resultados del iPhone 7.
El primer iPhone no contaba con centro de notificaciones ni de control. Por supuesto, los asistentes virtuales (como Siri) estaban lejos de ser una realidad. 
El surgimiento del iPhone representó un cambio en los paradigmas. Fue con su aparición que la necesidad de contar con sitios web adaptados a la vista desde el móvil comenzó a crecer, permitiendo así un cambio total en la mentalidad de sus usuarios.




A 10 años del lanzamiento, Apple continúa demostrando los mismos intereses que en el 2007: avanzar, brindar al usuario una mejor experiencia, y emplear siempre los últimos avances en tecnología. Y por si fuera poco…  sigue alimentando la expectativa de las  renovaciones de la línea iPhone.
De hecho, se habla de in iPhone de 5 pulgadas como  la sorpresa de Apple para 2017, junto al lanzamiento del nuevo iPhone 7s en modelo normal y Plus.



Sin embargo, esta semana Apple Inc anunció que reducirá la producción de los iPhone en alrededor de un 10 por ciento en el trimestre enero-marzo, reportó el diario financiero Nikkei citando cálculos basados en datos de proveedores. 
La compañía recortó un 30 por ciento la producción en el período enero-marzo de este año debido al inventario acumulado, informó el Nikkei. Las acciones de Apple bajaban un 0,85 por ciento, profundizando las pérdidas tras la noticia. La firma está en silencio.




Según Andrew Uerkwitz, las ventas de iPhone alcanzarán un pico durante el próximo año con el lanzamiento del esperado iPhone 8 en septiembre, logrando vender aproximadamente 245 millones de unidades durante el cuarto trimestre de 2017 y todo el año fiscal 2018. Es decir, un incremento del 9% sobre lo esperado para un 2017.
Sin embargo, el futuro se torna aciago tras el iPhone 8. Para Uerkwitz será la última gran victoria de los de Apple, porque después los consumidores se orientarán hacia dispositivos más baratos. Según sus estimaciones, los ratios económicos predicen que los riesgos para la compañía nunca habían sido tan grandes.
 James Cakmak de Monness Crespi Hardt apunta que el campo en el comportamiento del consumidor ya ha empezado alargando la vida de los smartphones — vamos, que renovamos el parque tecnológico más tarde — y que la amenaza de rivales como Amazon o Google será dura en teléfonos, streaming y realidad aumentada. Finalmente, Cakmak piensa que Apple está llevando una estrategia errónea vendiendo iPhone reacondicionados, que pueden recortar de forma signficativa la venta de nuevos dispositivos y por tanto afectar al precio de venta de los smartphones nuevos.
Michael Walkley deCanaccord Genuity es contrario a estos pensamientos tan poco halagüeños, cree que Apple capeará el temporal e incluso saldrá indemne, logrando mejores números que hasta ahora, a pesar de la dura competencia en el sector.




La clave de su éxito, según el bloguero Marcos Sierra,  ha radicado en la innovación, en la capacidad de sorprender con cada nuevo producto, algo que cada vez sucede menos. Mucho ha llovido desde el primer dispositivo, bautizado como iPhone a secas, hasta el último, el iPhone 7 Plus.
Decía Steve Jobs, el creador de la obra, que “la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas”. 


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